El Instituto Fraunhofer Umsicht desarrolla nuevos bioplásticos para envases
Los bioplásticos están reemplazando cada vez más a los plásticos convencionales. Sin embargo, las alternativas basadas en caña de azúcar o maíz siguen compitiendo con el cultivo de alimentos.
El proyecto Eclipse del Instituto Fraunhofer Umsicht, que convoca a un consorcio internacional, trabaja en un nuevo concepto de envase que prescinde de los combustibles fósiles y no compite con la industria de alimentos.
En algunos procesos de producción de bio-diesel se utilizan algas. Los residuos post-industriales de este proceso productivo son una fuente alternativa de biomasa para los bioplásticos, desechos que se usarán en el proyecto Eclipse para la producción de un plástico con base biológica. El novedoso material de empaque se constituye principalmente de ácido poliláctico (PLA).
Las propiedades de este producto se mejorarán mediante nano fibras y rellenos provenientes del banano, así como también de cascaras de almendras o residuos de los peces como la quitina de los crustáceos. El compuesto bio-nano-plástico fue procesado en dos biopelículas plásticas y plástico biodegradable.
Las nano cáscaras de quitina funcionan mejorando la resistencia del material y previniendo su deterioro. Gracias a sus propiedades antifungicidas será posible en un futuro encontrar películas biodegradables para la industria agropecuaria, satisfaciendo los requerimientos de la norma DIN EN 13432.
"La producción de películas homogéneas por soplado es exitosa primero técnicamente para el instituto Fraunhofer Umsicht y cierra como proceso industrial sobre un soplado convencional para películas de polietileno realizado como proyecto asociado con la empresa Banacol en Colombia. Aquí podría lograrse una monopelícula delgada de hasta 10 micrómetros con un rendimiento de 100kg/h producidos", explicó Dipl.-Ing Hendrik Roch del área de bioplásticos en el Instituto Fraunhofer Umsicht.
El material también podría contener ajustes de temperatura, que son tradicionales para las películas de polietileno trabajando en un proceso estable. Las películas muestra una flexibilidad alta (elongación del 300%) y solidez. El material es blanco-transparente y con aditivos puede hacerse resistente a rayos UV. La segunda aplicación estudiada es una película compuesta como bolsa para empacar toallas pequeñas. La película basada en PLA mantiene funcionalidad y nano-rellenos inorgánicos. El material transparente se deja trabajar sin problema sobre películas fundidas convencionales presentando excelente solidez.
Origen de la nota: http://www.umsicht.fraunhofer.de/de/presse-medien/2015/eclipse-biobasierte-kunstofffolien.html
